Roberto tenía 45 años, era ingeniero y gerente de una petroquímica de la ciudad de La Plata.
Ese 25 de octubre de 1.976 lo llamaron a su casa de Belgrano y le dijeron que lo esperaban para una reunión en La Plata. Roberto llegó a la fábrica cerca del mediodía, pero la reunión se había suspendido. Decidió entonces ir a almorzar con algunos compañeros al comedor de la esquina. Eligieron una mesa lejos de la entrada. Roberto quedó de espaldas a la puerta. Roberto habla con sus compañeros sobre el trabajo. Dos personas con ropa de SEGBA entran al local. Uno de ellos se para detrás de Roberto, saca una pistola, le apunta a la cabeza, y le vacía el cargador en la nuca. La sangre tibia inunda la mesa, corre… y se escurre por el piso, como por mucho tiempo la memoria de su muerte...............................
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