El 31 de marzo de 2009, cuando partió don Raul, nos dejo un legado imposible de olvidar: el apego de la democracia, al dialogo, el respeto por el pensamiento de los otros, el valor de las instituciones democraticas.
Una virtud que lo muestra grande, es que nunca considero enemigo a nadie, ni siquiera a aquellos que violaron la constitución, ni a quienes violaron los derechos humanos. Para ellos, penso en la Justicia de un estado democrático.
El paso del tiempo, la mirada retrospectiva, nos demostrara que el gobierno, de este gran hombre fue de gran magnitud.
Don Raúl, los radicales no te lloramos, los radicales no te extrañamos, los radicales no hacemos un culto de tu figura, los RADICALES luchamos para que tus ideales, que los tomastes de este partido centenario, lleguen a todos los Argentinos.
La lucha por los desposeidos, por la igualdad de oportunidades, por la justicia, por la educación universal, por la democracia misma, nunca va a culminar, por eso:
¡¡¡Alfonsín, Alfonsín!!!
¡¡¡Lucharemos hasta el fin!!!