viernes, 12 de febrero de 2010

SUCEDIDOS SUCIEDAD

La vidriera de un pueblo, dice un Amigo, es la limpieza que uno encuentra en sus calles. Nos preguntamos: ¿Es tan difícil mantener un pueblo como el nuestro limpio?
Lamentablemente, nuestro amado Laprida, se ha convertido en una ciudad que no es cuidada por sus autoridades como corresponde.
Basta recorrer sus calles para la decidía de sus gobernante. Lugares donde hace meses que no pasa un barrendero, agua estancada, tierra, barro, baches en calles entoscadas y en calles de pavimento.
(¿Donde está el bacheo prometido para este verano? Unos pocos metros (centimetros) realizados no puede catalogarse como una obra de gobierno.)
Recorrer la plaza central y ver, desde hace una semana un montón de tierra y una parrilla utilizada en las noches de carnaval, no es de ninguna manera una linda postal para presentar a propios y extraños.
¿Es lindo pasar por frente a la iglesia y ver agua estancada y hojas desde hace un montón de días?
¿Que hace el gobierno municipal sobre esta realidad? Creemos que NADA.