jueves, 21 de enero de 2010

SUCEDIDOS MOTOS


Amigo, que tiene una casa en la zona céntrica del pueblo, se queja del constante ruido que producen las motos con sus caños de escapes libres o aquellas que poseen silenciadores que no son los originales para esos vehículos, hasta altas horas de la noche, produciéndole insomnio. Enojado con esta situación, comenzó a hablar con algunos vecinos sobre lo que sucedede, y supo que no era el único. Se entero que hay una ordenanza que fija las normativas sobre el tema, donde intervino en la confección de su texto la Dirección de Seguridad. Hasta le dijeron que el municipio compro un decibelímetro para poder aplicar la ordenanza. Hasta ahora, por desidia o por inoperancia, la ley no se aplica.